Hiperestesia, de Rocío Egusquiza

 
 
 

El eco de la penumbra

por Rocío Egusquiza

En la esquina del tiempo, donde el silencio habita,

y las arrugas son mapas de historias no escritas,

los ancianos susurran en un eco de olvido,

rostros que el viento ha dejado en el pasado escondido.

Son árboles viejos, con ramas que ya no dan sombra,

sus raíces en tierra dura, en una sociedad que los nombra

como sombras pasajeras, como ecos que se pierden,

en un mar de indiferencia que nunca los sostiene.

Sus ojos, faroles apagados en la noche del desdén,

reflejan mares de recuerdos que nadie vuelve a ver,

y en sus corazones, una llama que aún arde,

pero la sociedad los ignora, como si no existieran, frutos del ayer.

Son los olvidados, los que el tiempo no perdona,

sus vidas, un poema triste que nadie entona,

y en su soledad, la esperanza se desvanece,

mientras la indiferencia en sus vidas crece.

***

Del libro “Entre Todos 10”, 2025

 

Hiperestesia


Tiemblo, y en ese temblor, 

se adivina un volcán

a punto de erupcionar. 

En las mórbidas formas

de tu cuerpo tallado

en blanco mármol, 

encuentro el alivio 

a esta ansiedad. 

Mis manos, las siento

como hogueras

incendiando a su paso 

el camino hacia tu plenitud. 

El pecado de tu aliento, 

vuelve a desatar el temblor, 

ese que duele

ante tanta sensibilidad, 

adivinando que como espirales

subiremos para finalmente

lanzarnos al vacío

de la entrega total. 



Del libro “Bajo las sábanas”, 2025, de la escritora Rocío Egusquiza



 
 

Tú, mujer

Tú, la que pariste con dolores

y la que amó sin temores,

la que cobijó con el calor del alma

y se aferró a sus amores.

Tú, la que no dudó

en entregar su alma,

en dar la mano

y en ofrecer su cama.

Tú, mujer de escotes

y mujer de botones cerrados,

de manos callosas y

de manos de alabastro.

Tú, mujer casi niña.

Y tú, mujer madura.

La que grita con el alma

y se silencia en la penumbra.

Tú, mujer de batallas,

mereces ser feliz,

mereces el cielo y las estrellas,

mereces que te amen sin fin.

No te conformes con menos,

no aceptes migajas,

no admitas limosnas,

jamás permitas rebajas.

***

Del libro “Hilvanando sueños. Poemas de

amor y desamor”, 2024, de la escritora Rocío

Egusquiza

 
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