Las palabras del cuerpo
Les mots du corps = Las palabras del cuerpo/
Traducido del español (Paraguay) por Claude Couffon. - París:
Indigo y Côté-femmes, 2001. - (Índigo)
ISBN 2-914378-20-3
DEWEY: 861: Poesía en lengua española (colecciones)
© INDIGO & Côté-femmes éditions
COMENTARIO SOBRE LA OBRA
Desde su primer libro traducido al francés, Encre de femme (1997), Lourdes Espínola ofreció a sus lectores una clave fundamental para comprender su poesía. Transgrediendo los tabúes y prohibiciones que la sociedad patriarcal y la familia aún imponen con demasiada frecuencia a las mujeres latinoamericanas, habló libremente sobre su cuerpo y sus placeres. No para librar una batalla igualitaria ni de protesta: «Como escritora, no me adhiero a ciertos grupos feministas que tienen un aire quejoso», me escribió entonces. Sino, aclaró, «para abrazar la escritura como un acto de resistencia, una batalla como creación, como producción, opuesta al rol pseudobiológico (en realidad, cultural) de la mujer como madre y reproductora».
Hoy, Lourdes Espínola prosigue su búsqueda de la verdad, pero adoptando el tono confidencial de la confesión para expresar la realidad de su cuerpo de mujer, sus sensaciones, sus expectativas, sus impulsos y entregas, y también sus misterios. Pues, al adentrarse en los arcanos del laberinto carnal, la poeta descubre, a través de la intuición secreta de las palabras, ciertos destellos de comprensión del acto sexual, en su preparación y ejecución. Himno al amor físico, esta colección no es simplemente una canción erótica; es también una observación, una indagación sobre el origen y la trascendencia del placer, las motivaciones felices o falaces del deseo. El cuerpo se convierte, en cierto modo, en la página en blanco donde la poeta transcribe tanto la experiencia vivida como la reflexión que inspira. El espejo está presente a menudo aquí; refleja, por supuesto, la imagen exterior de los cuerpos presentes, pero también y sobre todo la imagen exterior, la que presentan el corazón y el intelecto.
En Las Palabras del Cuerpo, cada poema, con su poderosa sugestión, es como un secreto susurrado al oído del lector. Lo escuchamos con embelesamiento.
Claude Couffon