Antología Poética

2013.-Esta edición reúne todos los poemarios (nueve hasta la fecha) publicados por Lourdes Espínola desde que en 1973, recatada estudiante de Odontología de diecinueve años, lanzó un pequeño libro de nombre críptico, Visión del Arcángel en once puertas, hasta que, hace tres años, en el 2011, lanzó en Madrid con Ediciones Torremozas y palabras introductorias del Premio Cervantes Emilio Pacheco Desnuda en la palabra.

 
 

COMENTARIOS SOBRE LA OBRA

En la poesía hispanoamericana de este siglo no encuentro ninguna obra tan física como la de Lourdes Espínola. Su escritura es el habla del cuerpo. Un habla sin pudor ni impudicia que no resulta prosaica sino honda y desgarradoramente lírica. Sus poemas están dichos en voz alta y a la vez susurrados al oído. Son versos de una intimidad desgarradora que tienen el valor de iluminar nuestras tinieblas al hacer público lo más secreto y lo más reprimido. En su undécimo libro, al igual que en los anteriores tan celebrados y traducidos, Lourdes Espínola se afirma como una presencia indispensable en la lírica paraguaya y en la de todo el continente. Quien la lea nunca podrá olvidarse de ella.” José Emilio Pacheco - Premio Cervantes 2010


Ella recibió en Francia el Premio de Poesía internacional “La Porte des Poètes” el año de su primera edición, en 1999. Hace ya 14 años que este concurso recompensa a poetas de idioma francés y español, gracias a un jurado compuesto por personalidades del universo literario y universitario residentes en Francia y España.

Asimismo, Lourdes fue elegida en 2005 “Escritora del Año” de la “Maison Internationale des Poètes et des Ecrivains” en la ciudad francesa de Saint-Malo. Esta casa internacional, dedicada a los poetas y escritores del mundo, fue inaugurada en 1990 bajo los auspicios de la Unesco y de su primer padrino, el fallecido autor español y Premio Nobel de Literatura (1989) Camilo-José Cela. Todos estos premios y estas distinciones (hay muchas otras fuera de Francia) permitieron ampliar la difusión de la obra poética de Lourdes Espínola. Comentario de Olivier Poupard

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